post

Cómo contratar al mejor talento y evitar arrepentimientos.

La mayoría de las veces no tomarse el tiempo para encontrar el talento adecuado genera un efecto domino negativo. Firmas como PwC estiman una pérdida de 6,000 dólares por cada renuncia y el problema no termina ahí. Que una persona abandone su puesto produce una caída de 34% en la productividad y pérdidas por encima del 15% en tiempo dedicado a entrenar a alguien que no da los resultados esperados en el puesto.

1. ¿Definir qué quiero y por qué?

Por muy evidente que parezca esta sugerencia,  todavía hoy muchas organizaciones se mueven con un enfoque breve y generalista, con la descripción del puesto, dando como resultado entrevistas de trabajo con poco, o cero, enfoque. Hay que ejercer el ‘arte’ de la precisión en qué se requiere de la persona (experiencia, formación educativa, habilidades personales y profesionales, actitudes). Después vincular esa información al puesto, así tiene una ruta de qué busca y  se evita caer en  pláticas informales e improductivas por las que pasan cientos o miles de candidatos.

2. No se engañe

A veces por la premura de cubrir una posición, se cae en el error de pasar inadvertidos aspectos que, bajo su opinión, el candidato desarrollará “después”, “ya contratado”, y eso en muchos casos no  llega  a suceder y ¿entonces?. No importa si el candidato trae el conocimiento, si en la entrevista hay dificultades para lidiar y demostrar habilidades que serán cruciales para la posición (como saber manejar el trabajo bajo presión) es probable que no sea la opción ideal y evite aferrarse. Por eso es tan importante tener una buena entrevista por competencias.

3. Saque su lado  de investigador

Las empresas necesitan diversificar las herramientas para validar lo que refiere el candidato, asegurar que es la mejor opción y, de paso, reunir información para hacer mejores entrevistas. Un estudio realizado por la firma Leadership IQ arrojó que las malas contrataciones son producto de entrevistas laborales fallidas 80% de los casos. Si su reclutador está muy presionado, hay que cuestionarse ¿cómo hará para que eso no pese al momento de valorar y elegir un candidato?

4. La observación vale oro

Las entrevistas pueden llegar a ser una lucha de egos: el candidato quiere venderse como el mejor y, el empleador, mostrar que es el mejor lugar para trabajar. En vez de convertir esta actividad en una batalla, deje ser a la persona – si observa que es un candidato potencial–  explayarse sobre qué podría hacer en el puesto, en cuánto tiempo, con qué herramientas. En este punto es crucial, como empleador, ser honesto sobre lo que oferta. No hay peor decepción para una persona que una promesa incumplida.

  1. Complemente sus procesos

Verifique referencias laborales, aplique evaluaciones que indiquen marco de referencia de la personalidad y  valide habilidad de sus habilidades y áreas de oportunidad. Verifique su nivel de honestidad.

En definitivo, No importa el tamaño de la empresa es importante tomarse este tipo de actividades en serio, ya que además de impactar en ahorro a la empresa, les ayuda ahorrarse muchos dolores de cabeza.

Por: Gloria Cano . Director de Creación de Valor . Rekursos®

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *